jueves, 14 de febrero de 2013

Reseña: El hombre que susurraba a los caballos de Nicholas Evans



 





El hombre que susurraba a los caballos
Título original: The horse whisperer
Autor: Nicholas Evans
Editorial: Debolsillo
Páginas: 416
ISBN: 978-84-979-3110-6
Encuadernación: tapa blanda
Género: novela adulta, realismo





Un accidente trunca brutalmente la idílica relación entre una niña y su caballo. La madre deberá recurrir a un hombre muy especial, de quien se dice que posee poderes especiales para comunicarse con los caballos y sanar su espíritu... Una historia de profundas connotaciones humanas que recupera los sólidos valores que la frenética sociedad actual parece haber olvidado. La solidaridad entre las personas, la armonía con la naturaleza y la fuerza de los sentimientos subyacen como motor de esta novela inolvidable, adaptada al cine en una superproducción dirigida y protagonizada por Robert Redford.


Esta es una novela que siempre me interesó mucho, pues es en muchos sentidos, una historia muy profunda. Pero me ha dejado un sabor agridulce. Supongo que si el final fuese distinto y la historia no hubiese degenerado, que lo encontré totalmente fuera de lugar, me habría gustado mucho.

Supongo que muchos ya habrán leído o visto la película, de modo que solo haré un pequeño resumen. Tras sufrir un horrible accidente mientras Grace montaba su caballo, ambos acaban vivos pero con grandes secuelas. El caballo, consigue sobrevivir a pesar de sufrir terribles heridas, pero su personalidad es lo que más sufre. Grace pierde una pierna y el distanciamiento con su caballo la sume en una gran depresión que amenaza con desmoronar el matrimonio de sus padres. Buscando una solución, Annie, la madre de Grace, le pide ayuda a Tom, el susurrador de caballos.

Ante todo me gustó que no se tratase de ningún tipo de magia oculta bajo capas y capas de maquillaje. Todo es totalmente real. El trabajo de Tom consiste en empatizar con el animal y ser tremendamente paciente, ayudándolo a curarse por dentro y quitándole todo el miedo y agresividad que acumuló desde el accidente. Durante el proceso, también ayuda a Grace a aceptar su minusvalía y a aprender a vivir con ello sin perder la alegría. Es ante todo, un viaje de aceptación de uno mismo, de volver a la naturaleza y escucharla. Más que nada, nos recuerda que no somos los únicos seres vivos del mundo con raciocinio y que es posible encontrar conexiones que nos unen a otros animales. 

Y hasta aquí me gustó el libro.  Sinceramente, si el autor hubiese obviado todo lo que vino después de ayudar a la niña y al caballo y los mandase a su casa, habría sido un libro estupendo. Pero todo se complica de mala manera, aparecen sentimientos y relaciones que ni entendí de donde salieron, ya no hablemos del porqué. 

Yo siempre he pensado que los finales son muy importantes, es con lo que se queda la gente, no solamente en los libros. Aunque siempre se dice que tenemos que ver todo en conjunto, si el final es horroroso, la sensación que te llevas no va a ser buena. Asique yo me arrepentí de rescatar este libro de la estantería.

Pero no os voy a negar que tenga cosas buenas, y creo que son muy importantes y que no vienen mal que nos las recuerden, pero mi consejo es que cuando veas que todo se ha solucionado, cerrad el libro y no volváis a abrirlo, os arrepentiréis. 


2 voces

  1. Seguro que la parte en que ayuda al caballo, y de paso a la chica, a superar el trauma es lo mejor de la novela. Qué rabia cuando el final te roba el dulzor del resto, ¿verdad? Quédate con lo bueno, yo intento hacerlo con El temor de un hombre sabio XD.
    Besotes sapientes... a medias.

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  2. Yo lo lei porque el titulo me parecio interesante ....y tienes razon ...sta clase de libros con finales fatales....no dejan un buen sabor en la boca....lo mejor fue como el susurrador ayuda a Grace

    Saludos desde Honduras

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