jueves, 30 de mayo de 2013

Reseña: El despertar de la señorita Prim de Natalia Sanmartin Fonollera




 






El despertar de la señorita Prim
Autora: Natalia Sanmartin Fonollera
Editorial: Planeta
Páginas: 352
ISBN: 9788408059875
Encuadernación: Rústica con solapas


Atraída por un sugestivo anuncio, Prudencia Prim llega a San Ireneo de Arnois, un pequeño lugar lleno de encanto cuyos habitantes han decidido declarar la guerra a las influencias del mundo moderno. La señorita Prim ha sido contratada para organizar la biblioteca del Hombre del Sillón, un hombre inteligente, profundo y cultivado, pero sin pizca de delicadeza. Pese a las frecuentes batallas dialécticas con su jefe, poco a poco la bibliotecaria irá descubriendo el peculiar estilo de vida del lugar y los secretos de sus nada convencionales habitantes.

Narrado con ingenio, brillantez e inteligencia, El despertar de la señorita Prim nos sumerge en un inolvidable viaje en busca del paraíso perdido, de la fuerza de la razón y la belleza y de la profundidad que se esconde tras las cosas pequeñas.

Una de las razones por las que me decidí leerme este libro es que no es un libro convencional. En el no encontramos grandes pasiones desaforadas, ni cambios bruscos de guión ni revelaciones que nos dejan de piedra. En una novela que llama a la sencillez y a la tranquilidad, que no deja de recordar al lector que la belleza de la vida es saber apreciar las pequeñas cosas, los detalles insignificantes. 

Todo comienza cuando Prudencia Prim lee un anuncio de empleo de bibliotecaria. Sin pensarlo, hace sus maletas y se marcha a un pueblecito llamado San Ireneo de Arnois. Este pueblo es encantador, toda una joyita rescatada del pasado y que se ha mantenido alejada de toda la contaminación de la modernidad, solo dejando que pasase la criba de sus habitantes, aquellas cosas que evolución produce y sin las cuales no pueden vivir. Ante todo, San Ireneo es una utopía, prácticamente en todos los sentidos

Los habitantes de San Ireneo son muy entrañables. Excepto unos pocos habitantes, la mayoría llegaron al pueblo cuando necesitaron alejarse del ajetreo, el estrés y todo el tipo de contaminación que existe en las grandes ciudades. Pero estos habitantes no son del todo convencionales. Lo que más me llamó la atención es su sistema educativo al que someten a sus hijos, que como idea es fantástica pero yo no la veo posible en la práctica. 

Me dio pena no conocer más cosas sobre los otros personajes, y me dejó el regusto de querer saber más sobre ellos, sobre todo sobre el pater y las mujeres de la liga feminista. Pero el personaje que más me interesó fue el hombre del sillón, que es el jefe de la señorita Prim. Desde el primer momento uno es consciente de la atracción que existe entre ambos y que va creciendo a medida que sus encuentros se van haciendo más frecuentes. De todas formas, esta relación me dejó con ganas de más, casi me dio la sensación de estar leyendo una novela del siglo XIX donde una pareja no podía ni tocarse. 

Otra cosa que no me esperaba encontrar en este libro, que repito, es sumamente ligero y sencillo, son sus debates filosóficos. Si hay algo peculiar en los habitantes de San Ireneo es que son personas muy cultas, hasta puntos insospechados, que hartos de una vida de éxitos que no les aportaba ninguna satisfacción para el alma, escaparon a este pueblecito perdido del mundo. Pero en ciertas ocasiones admito que tuve que releer los diálogos, pues me terminaba perdiendo en algún punto. Con esto no quiero decir que no los disfrutareis, eso os lo garantizo. 

Hablando del final, es muy bonito y entrañable. Es un final abierto, la señorita Prim recibe una carta de la que desconocemos el remitente y parte del contenido, por lo que la razón de sus actos es un misterio para el lector. Todo queda relegado a nuestra imaginación. Por lo que nuevamente el libro me dejó con ganas de saber más y con la mala sensación de no tener la confirmación de mis sospechas. 

El despertar de la señorita Prim es un libro único, algo novedoso, por lo que no nos mete en el compromiso de seguir una saga. Es una lectura ligera y tierna, a excepción de algunos pasajes que pones a prueba nuestra propia forma de ver las cosas. Una lectura muy recomendable si os queréis dar un descanso de tanta emoción literaria. 


5 voces

  1. Antes tenía muchas ganas de leer este libro pero ahora tengo mis dudas y si encima es saga pues no sé, quizás lo deje pasar
    besos

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  2. @Tatty no es saga, es libro único :)

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  3. La verdad es que no es para nada el estilo de libros que suelo leer , pero con tu reseña me ha llamado mucho la atención ¡ Muchas Gracias por la reseña ¡¡ Un beso

    Pásate si quieres por mi blog ¡¡ http://librosquehacenvolaralaluna.blogspot.com.es/

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  4. Lo resumiría como la conversión a la sensatez, o como se ha dicho, a las cosas sencillas. Espléndidos los enfrentamientos dialécticos entre Prim y el hombre del sillón, que como apuntas, dejan entrever una creciente admiración o enamoramiento de Prim por este personaje, y más adelante, al contrario. La idea de niños de diez años recitando a Homero me fascina, y aunque la utopía de San Ireneo no es para mí, sólo ver eso hecho realidad merecería la pena. ¿Quién enseñará a los niños a venerar a los clásicos? Además, pensado en frío, un proyecto como San Ireneo que se debería parecer más al "pueblo" de Shyalaman, se convierte en algo delicioso en manos de Sanmartín Fenollera. Un buen comienzo de vida literaria.

    guiadelibros.blogspot.com.es

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